Певица обладает весьма специфическим контральто, из-за чего существует версия, что Аманда родилась мальчиком, и в детстве ее звали Ален Тапп (фр. Alain Tapp). По этой версии, в 1963 году известный художник и покровитель Аманды Сальвадор Дали оплатил для неё операцию по перемене пола, которая была проведена в Касабланке (Марокко). Эта информация не была подтверждена ни Амандой, ни кем-либо из её родственников. На вопросы о том, была ли она мужчиной, Аманда обычно отвечает: «На такую нелепицу, распространяемую обо мне, я даже внимания не обращаю. Я женщина до кончиков ногтей, и это меня вполне устраивает».
Отец Аманды был французом, а мать — китаянкой. В 1960-е годы Аманда была музой Сальвадора Дали, а затем стала протеже Дэвида Боуи, который и предложил ей заняться музыкой. Боуи же продюсировал её первый сингл. В 1977 году увидел свет первый альбом Аманды Лир в жанре диско (продюсером выступил Гарольд Фальтермейер). Пела Лир преимущественно на английском, хотя прекрасно владела несколькими европейскими языками, что, в частности, обеспечило ей стабильную популярность в Италии. В 1979 году Лир вышла замуж за французского аристократа Алена Филиппа Маланьяка д’Арган-де-Виллеле (приёмного сына писателя Роже Пейрефитта). С середины 1980-х годов Лир стала уделять меньше внимания музыке и сосредоточилась на живописи, вдохновлённая своим учителем Дали. 17 декабря 2000 года в её доме произошёл пожар, в результате чего погиб её муж, а также была уничтожена большая часть работ. Сама Аманда в это время находилась в Италии.
Аманда Лир — автор воспоминаний о Сальвадоре Дали «Дали Аманды», изданных впервые во Франции в начале 1980-х годов, в которых ярко описаны персонажи богемы нескольких европейских столиц 1960-х, в частности, Парижа, Мадрида и «свингующего» Лондона. В этом городе юная Лир встречалась, дружила, а в ряде случаев — имела мимолётные интрижки и серьёзные романы с такими фигурами эпохи шестидесятых, как Брайан Джонс, Тара Брауни, Джон Леннон, Джими Хендрикс, Мик Джаггер, Марианна Фейтфулл.
Amanda
Lear
Amanda Lear (n. Saigon, 1950[])
es una cantante y modelo, así como pintora y escritora ocasional, famosa por su
amistad con Salvador Dalí y por su
(discutida) condición transexual.
La nebulosa de sus orígenes
Aunque ella ha ido dando informaciones contradictorias sobre su lugar de
nacimiento y familia, diversas fuentes apuntan a que nació el 18 de noviembre de 1946, si bien otras remontan la fecha a 1939 o la retrasan a 1950. Pudo nacer en Hong-Kong con el apellido Tapp, hija de un oficial de la marina británica con
orígenes noruegos y de una asiática china-mongol; sin embargo, todo lo tocante
a la infancia y juventud de Amanda Lear es dudoso y suscitó múltiples rumores
en las décadas de 1970-80.
Posó para la revista Playboy en 1977 afirmando «soy una mujer como cualquier otra», pero ya
entonces se rumoreaba que era transexual, por su estatura, facciones y voz grave. Ella replicaba que su
ambigüedad era ficticia y que se había debido a razones de marketing; pero varios amigos y testigos de su juventud insisten aún hoy en que
Amanda nació como hombre.
Según contó April Ashley, considerada la primera transexual inglesa, Amanda había tenido cuerpo
de varón al menos hasta cumplir los 20 años; en la década de 1950 se llamaba
Alain Tapp y actuaba en locales parisinos de drag-queens con el nombre de Peki d'Oslo (que fusionaba sus presumibles
orígenes paternos, Oslo y Pekín).
En 2007, el mánager musical Simon
Napier-Bell (que había trabajado con Dusty Springfield y Wham!) insistió en que Amanda Lear era un transexual: dijo que le había
conocido en el bar Gigoló de París no como mujer sino como un chico de rasgos orientales. Años después
encargaron a este mánager un disco con ella, y él aceptó pensando que
ella proseguía como travesti: «Al ver que había cambiado
de sexo, perdí el interés pero comprobé que ella triunfaba, tenía el apoyo de
Dalí». Algunas fuentes afirman que Dalí y Amanda se habían conocido antes
del encuentro oficial que citan las fuentes (1965); pudo ser a finales
de los 50, cuando ella era aún un hombre travestido, e incluso se dice que Dalí
le pagó la operación de cambio de sexo, que hubo de ser en Casablanca (Marruecos).
Otras fuentes indican que el apellido Lear de Amanda se debe a un
matrimonio de conveniencia con un desconocido escocés, que accedió a
casarse con ella por 50 libras de la época para darle la nacionalidad
británica. El único matrimonio de Amanda públicamente declarado fue mucho
después.
Los medios oficiosos se limitan a decir que muy joven Amanda se
trasladó de su Asia natal a Niza, y con 16 años se instaló a París para ingresar en la Academia de Bellas Artes. En 1964 se mudó a Londres para estudiar en la St. Martin’s School of Art. Desde entonces,
pinta y expone regularmente, aunque esta faceta ha quedado eclipsada por su
actividad más mundana.
Éxito como modelo y musa de Dalí
Llamada por la mánager de modelos Catherine Harlé,
Amanda retorna a París para desfilar y poder pagarse los estudios. Desfila para
Paco Rabanne, entonces
un joven diseñador en ascenso, y posa para Mary Quant, Yves Saint Laurent y Coco Chanel. Deja los
estudios de arte y se vuelca totalmente en su vida de modelo. Vive la
efervescencia del Swinging London de los años 60, codeándose con los Beatles, Rolling Stones, Brian
Eno, Twiggy, Anita Pallenberg, Yul Brynner...
«Oficialmente» en 1965, Amanda Lear conoció a Dalí en el club nocturno Le Castel. Otras fuentes desvelan que
realmente Dalí había conocido a Amanda Lear (como Peki d'Oslo) en un cabaret de Barcelona, New York,
perteneciente a la cadena Ferrer y que se ubicaba en la calle Escudillers de la
Ciudad Condal.
Amanda inició una relación con Dalí como protegida y acompañante, aunque
no se involucraron sentimentalmente; él estaba casado con Gala y ella se
relacionó con Brian Jones de los Rolling Stones, luego
durante cerca de un año con David Bowie y más
brevemente con Bryan Ferry. Posó para
la portada del disco For your Pleasure de Roxy Music (1973). En
1979, Amanda se casaría con un aristócrata, Alain-Philippe Malagnac, que había
sido amante e insólito hijo adoptado del escritor gay Roger Peyrefitte.
Carrera musical
En 1975, decepcionada por la moda
(que creía «conservadora») y animada por David Bowie, Amanda
Lear debuta en la música con una versión en francés de "Trouble"
de Elvis Presley. Luego
publica un álbum, I am a photograph, que incluye las canciones "Blood
and Honey" (alusión a un cuadro de Dalí) y una versión de "These Boots
Are Made for Walkin'", el gran éxito de Nancy Sinatra (Vídeo). En años siguientes publicaría los álbumes Sweet Revenge y Never
Trust A Pretty Face, que incluía una versión disco del clásico "Lili Marleen" y una canción alusiva a la
discoteca Studio 54 que
ironizaba sobre Liza Minelli, John Travolta y otros
famosos que la frecuentaban.
Tras el álbum Diamonds for Breakfast, en 1980 Amanda empezó a
preparar otro disco con el luego famosísimo productor Trevor Horn (quien
lanzaría posteriormente a Frankie Goes to
Hollywood, Seal y otros). La discográfica Ariola, a la que Amanda estaba unida contractualmente, no aprobó este proyecto
y se produjo otro álbum en Múnich, Incógnito. No tuvo el éxito esperado
en Europa, pero sí en Hispanoamérica, mercado para el cual Amanda grabó tres
temas en español.
Aunque su siguiente álbum, Tam-Tam (1983) fue un fracaso, Amanda
Lear despuntó en la televisión italiana, con la protección de Silvio Berlusconi; vivió
cuatro años de éxito en la RAI. Reapareció en el mercado
musical en 1987 con otro disco, Secret Passion, pero poco antes de
iniciar su promoción, sufrió un accidente de coche casi mortal. Durante la
convalecencia escribió un cuento con toques surrealistas, The Inmortal,
y en los años siguientes fue publicando discos en Europa, ya sin mucha
repercusión.
Reaparición
En 2001, tras dos décadas de
matrimonio, Amanda enviudó: su marido Alain-Philippe Malagnac falleció en un
incendio.
Coincidiendo con el revival de la música disco, en 2005 se
publicó el primer recopilatorio autorizado por Lear en formato Cd, Forever Glam!, y al año siguiente la división alemana de Sony
BMG publicó una caja con 42 canciones, que recuperaba la etapa con la
compañía Ariola.
También en 2006, Amanda fue nombrada Caballero de la Orden Nacional
de las Artes y de las Ciencias de Francia; consta en la lista de
galardonados con el nombre «Mme. Amanda Tapp, llamada Amanda Lear». En
ese año, la Lear publicó un nuevo álbum de baladas, With Love, a modo de
prolongación del disco Heart de 2001. Contenía únicamente clásicos de
divas admiradas por ella, como Eartha Kitt, Nina Simone y Peggy
Lee.
Desde hace varios años, la pareja oficiosa de Amanda es el joven
modelo y presentador de televisión Manuel Casella, muy conocido en Italia por su participación en la
versión local de La isla de los famosos y que en 2008 participó con un
pequeño papel en una teleserie sobre Coco Chanel
protagonizada por Shirley MacLaine.
Anécdotas
- En 2002, Amanda relató a la prensa un incidente vivido con Claudia
Schiffer unos años antes. Un productor de Hollywood
planeaba rodar una película sobre su libro Mi vida con Dalí
(publicado en 1986), y la actriz elegida para encarnar su papel fue
Schiffer. Ambas se citaron en un restaurante, y Claudia Schiffer le
preguntó a Amanda: «Adoro tu libro, ¿quién te lo escribió?». A lo
que la Lear, molesta, le respondió: «Lo hice yo, ¿y a ti quién te lo
leyó?». El proyecto de la película, obviamente, no prosperó.
- En 2007, Amanda Lear protagonizó una polémica en los círculos gays al negarse a actuar en
un evento en Milán con la
anunciada presencia de transexuales; se cree que lo hizo en su afán de
desligarse de su pasado, o al menos para no dar pie a removerlo.
El enigma de Amanda Lear
Para
algunos, su transexualidad es un mito y sólo una maniobra escandalosa para
obtener reconocimiento, mientras una gran mayoría apuesta a la versión que
relata con detalle su pasado como drag queen. Pintora, cantante, escritora,
música y musa, Amanda Lear ha convertido en performance y en ambigüedad todo lo
que ha tocado en su vida. Y no ha tocado poco.
Por
Gustavo Lamas
Síganme
Todavía
recuerdo, como uno de esos momentos mágicos que sólo se viven en una pista de
baile, cuando a fines del ’99, en la inolvidable discoteca Morocco, sonó en
manos de Michael Mayer ese temazo de Amanda Lear. Ese respiro que los mejores
DJs de house o tecno son capaces de producir rompiendo el 4/4 marchoso. El tema
era “Follow me” (“Síganme”), pero poco tenía que ver con el ocaso menemista de
la época. Averiguaralgo sobre ella fue toparse con su misterio y el rumor sobre
su condición trans. Su carrera como performer, cantante, modelo, pintora y presentadora
de televisión la convirtió en una celebridad en Europa desde los ’70. Ella,
siempre hermética, niega las versiones sobre su pasado como chico, aunque suele
coquetear con el tema: en “I’m a Mystery” dice “soy un misterio... quizá venga
de otro planeta” o, cuando le preguntaron si había nacido como un hombre contestó
que “de ninguna manera, nací como un bebé”... Muchos insisten con que su
verdadero nombre es Alain Tapp y con que en su precoz actividad en los clubes
de París de finales de los ’50 se desenvolvía bajo el apodo de Peki D’Oslo.
Pero lo que pone el broche de oro a tanta ambigüedad es su relación como musa y
amante del artista catalán Salvador Dalí. Extraoficialmente se cuenta que él la
conoció en su época “drag” en el ‘59 y fue quien costeó la intervención para el
cambio de sexo. Incluso, aunque suena rebuscado, se especula con que el nombre
que adoptó hace referencia doblemente, por un lado, al gran artista catalán y,
por otro, a su origen como hombre: A Man + Dalí. La belleza de sus facciones,
sus ojos rasgados y esas piernas kilométricas son resultado de la mixtura entre
su padre de ascendencia franco-inglesa y su madre rusa-asiática de Mongolia. Se
dice que nació en Hong Kong, donde su padre prestaba servicios como militar en
1946 y fue criada en Suiza, pasando su adolescencia en Francia.
Del Swinging London al glam rock
En
1964 se muda de París para estudiar en la St. Martin’s School of Art. Ya
pintaba y exponía regularmente, pero su faceta de artista plástica declina en
favor del modelaje. La manager de modelos Catherine Harlé la ficha para su
agencia y pronto comienza a desfilar para Yves Saint Laurent, Paco Rabanne y
Coco Chanel, mientras las revistas top Vogue, Elle y Marie France la ponen en
tapa. Eran los tiempos del Swinging London y Amanda circula por esa escena codeándose
con los Who, los Beatles, Twiggy, Marianne Faithfull y noviando con el Rolling Stone
más inspirado y excéntrico de todos, Brian Jones. Incluso en el genial Between
the Buttons (1967) los Stones le dedican el tema “Miss Amanda Jones”. Pero ahí
no termina su relación con el mundo del rock. Bryan Ferry estaba fascinado con
su imagen y le propone ser la tapa del segundo álbum de los Roxy Music, For
Your Pleasure. Además de ser la tapa de ese disco en pleno apogeo del glam rock
se transforma en pareja del icono andrógino por excelencia, David Bowie. Es él
quien la invita a cantar por primera vez en un show televisivo y la alienta a
iniciar una carrera dentro de la música pop. Era el momento de escucharla
cantar con su voz seductora de tono barítono, otro dato para alimentar una vez
más la leyenda de su pasado masculino. El primer simple que grabó fue nada
menos que un cover de Elvis Presley, “Trouble”, interpretado en francés.
Su vida con Dalí
Dalí,
con su extravagancia y su atracción por lo ambiguo, adoptó a Amanda como musa y
amiga íntima. Así, ella formó parte del triángulo amoroso junto a su incondicional
esposa Gala. Los tres compartieron viajes por el mundo y los veranos en
Cadaqués. Varios años después, y con el icono del surrealismo desaparecido, la
Lear confesaba: “Sí, fui la amante de Dalí, con el permiso de Gala. Ella
autorizó nuestra relación”. Como confidente tenía mucho para contar y en 1986
lanzó el libro My Life with Dalí. Allí se pueden encontrar frases como ésta:
“No daré detalles sobre mi relación amorosa con Dalí porque no aportaría nada, pero
él mentía cuando decía que era impotente. Lo hacía para que las jovencitas
posasen desnudas”. Sobre la gran influencia en su actividad como pintora,
decía: “Dalí fue mi maestro, me permitió utilizar sus pinceles, lienzos y
pinturas, de tal manera que pude pintar junto a él mientras él pasaba horas en
el mismo lugar realizando sus trabajos de diseño, sus dibujos, sus pinturas,
etcétera. El Surrealismo fue una buena escuela para mí. Escuchar a Dalí fue
mucho mejor que asistir a la escuela de arte”. En 2002 le propusieron filmar la
película de su libro sobre Dalí con Claudia Schiffer como protagonista. Se
encontraron en un bar para hablar del proyecto, Claudia le dijo: “Muy bueno tu libro.
¿Quién te lo escribió?”. A lo que ella respondió: “¿Y a vos quién te lo leyó?”.
La película nunca se hizo, obvia.
Disco Queen
1977
es el año en que edita su primer álbum, pero también el año en que posa desnuda
en la revista Playboy para desmitificar y decir finalmente: “Así les muestro
que soy una mujer como cualquier otra”. ¿Una foto vale más que mil ambigüedades?
I’m a Photograph es su álbum debut en el que inaugura la fórmula que la une al
productor alemán de Munich, Tony Moon, que será su colaborador por varios años.
Algo así como la contracara de la dupla Giorgio Moroder-Donna Summer. Su música
funcionaba perfectamente dentro del contexto de la música disco que había
nacido como fenómeno en los clubes gay un derground de NuevaYork, logrando
masificarse un tiempo después y convirtiéndose durante ese año en un boom gracias
a la película Fiebre de sábado por la noche. Acá se pueden escuchar sus primeros
hits como “Tomorrow”, “Queen of Chinatown”, con baterías de ritmo sostenido
para la pista, arreglos de cuerda y coros, ingredientes infaltables en la
receta de la música para discotecas del momento. Aunque también hace algún
guiño al glam (“I’m a Photograph”) y a los sixties conel cover “These Boots are
Made for Walking” que había popularizado Nancy Sinatra. Para el segundo disco,
Sweet Revenge escribió las letras y craneó el concepto del álbum como la
historia de una mujer que vendió el alma al diablo para obtener fama y fortuna.
Cada tema funciona como pieza de ese relato. Hay que verla en la tapa ajustada
en cuero negro con látigo en mano y con su nombre gigante en tubos de neón
detrás. Es la obra esencial para entrar en su mundo musical, incluso de la que
ella se siente más orgullosa.

